Construcción


La construcción de la actual Basílica, tal como la conocemos ha supuesto una evolución a traves de los tiempos desde la primitiva iglesia que se menciona en el siglo XI hasta hoy. Ha ido creciendo como un elemento vivo a través de los tiempos, que ha mantenido una perfecta simbiosis con la historia de su propia ciudad, de tal manera que, a la par, han ido creciendo y desarrollándose juntas.

En este largo proceso son muchos los cambios que, ambos, han experimentado. Son precisamente los que se refieren a la fábrica de la Iglesia los que vamos a abordar como objetivo principal. A tal efecto, definiremos varias etapas constructivas, concretamente cinco:

1ª ETAPA: Escasa de documentación, abarcaría desde su construcción primitiva, como ermita, hasta el siglo XVII.
2ª ETAPA: Desde mediados del siglo XVII, hasta finales del mismo. Es su etapa más importante y paradigmática, caracterizada por múltiples intervenciones que darían lugar a una nueva construcción.
3ª ETAPA: Abarcaría todo el siglo XVIII, con importantes obras ya desde el primer decenio, dando lugar, otra vez, a una nueva remodelación, sobre todo en su cabecera.
4ª ETAPA: Desde comienzos del siglo XIX, no hay ya tal fiebre constructora, si bien, con su configuración actual ya bastante consolidada, aún se procede a alguna intervención en su fachada sobre todo y los terrenos que la circundan. Además de trabajos que podríamos denominar “de mantenimiento” y restauración.
5ª ETAPA: La situación es prácticamente la misma: el desvelo por su cuidado, patente a través del esfuerzo de los propios “jarreros” y la Cofradía de Nuestra Señora de la Vega, es el mejor ejemplo de ello.