Arquitectura


Los últimos años del S. XVII registran frecuentes deterioros en la basílica. Los trabajos de carpinteros y albañiles se suceden contínuamente en tejados, sobre todo, y mantenimiento en general, hasta que en 1703 la Parroquia de Santo Tomás, el Ayuntamiento y la propia Basílica encargan a Bernardo de Munilla y  Juan de Villanueva, vecinos de Viana y San Millán, respectivamente, que hagan una traza completa y nueva para el futuro templo.

Las obras salen a concurso en el mismo año; Pedro de Olaechéa, Ignacio de Ezcurra y Pedro de Elejalde (a veces nombrado como Lejalde), son elegidos  para levantar los muros y paredes de piedra. ayudados en lo decorativo por el maestro escultor Francisco de AgUero, autor de las mejoras en escultura que se  encuentran dentro del templo, en la Capilla Mayor y en la sacristía. El contrato  de la obra asciende a la cantidad inicial de 12.500 reales de vellón y se firma siendo Capellán Don Manuel de Zava1I0s y Beneficiado Don Félix de Rojas , quien es comisionado para gestionar en Calahorra el permiso para la misma. Sin embargo, Pedro de Elejalde no acabará su contrato ya que en 1 706 marchará a su pueblo natal por encontrarse enfermo.FOTO 2

Los trabajos encomendados a estos tres maestros canteros concluyen en 1708, fecha en la que Manuel de Oléa completa la traza de Munilla y Villanueva con  la distribución y obra de los tejados, que durará dos años más. El maestro albañil será en esta nueva etapa Miguel de Anguiozar con la ayuda de Nicolás  de Aguirre, vecino de San Vicente, Juan de Vellojín Sedano, maestro herrero, y Juan Negrete, como carpintero.

En 1710 el mismo Oléa traza la cúpula, o media naranja; con ello finaliza la fábrica de la Basílica. en 1711. La lleva a cabo Miguel de Angiozar ayudado esta vez por el herrero Bias del Val y los maestros ladrilladores José de Alday, Diego de Retes y José de Urdiola, este último maestro en yeserías. Sin embargo esta no es la cúpula que hoy podemos contemplar ya que, al parecer, el excesivo  peso de la misma hacía fallar su base, los arcos torales, lo que motivó su reconstrucción y remodelación completa, esta vez proyectada y realizada por Agustín Ruiz de Azcárraga en 1731. La anterior tenía en su proyecto 29 bolas de cobre, además de un chapitel, mientras que la actual ha quedado reducida en tamaño y peso, con sólo 9 bolas y chapitel. en su exterior. Hace la obra el maestro Pedro Arecha Amezaga, vecino de Mena-Garai; el carpintero: Juan de la Torre, yerno de Negrete.

 La Basilica de la Vega,

Pero no todo es nuevo a partir de 1703. Algunos restos quedaron de construcciones anteriores cuales son la casa del Capellán, proyectada por Juan de Raón, la torre •de la antigua iglesia y un pequeño coro adosado a la pared que linda con la casa. La torre se derriba en 1759 dando paso a la espadaña actual, construída por Bautista Múgica. y, por fin, en 1775 se construye el coro por el maestro Manuel Gorbéa, que deja la obra tal y como hoy la podemos contemplar.